jueves, 27 de septiembre de 2018

Siete principios para el cambio en la lucha por el empoderamiento económico de las mujeres3

1. Necesidades y derechos: La organización para los derechos políticos no debería apartarse de las necesidades prácticas

2. Comenzar con las soluciones de las mujeres: Como siempre, cuando los estados renuncian a su responsabilidad de atender las necesidades básicas de bienestar de sus ciudadanas y ciudadanos

3. Colocar el poder y la política en el primer plano de los análisis y estrategias: Las iniciativas para traducir los conceptos económicos y políticos (incluyendo los derechos) generalmente lo que hacen es apenas simplificar la terminología hermética sin establecer relaciones con los problemas económicos de la vida real y las realidades políticas.

4. Comprometer el corazón y la cabeza: Para un cambio perdurable, las estrategias de reducción de la pobreza y de empoderamiento deben ayudar a las personas a comprender y cuestionar el saber económico convencional y a identificar las instituciones e intereses que se benefician de él.

5. Construir puentes entre movimientos, ONG y otros grupos: Los movimientos sociales, así como las ONG, deben tomarse el tiempo para desmantelar los supuestos y garantizar una comunicación clara, pues solemos emplear un lenguaje común sobre el cambio (desde el feminismo a la justicia racial),

6. Revisar y perfeccionar los conocimientos sobre los problemas económicos clave y sus soluciones: Si bien existe una preocupación entre diversos grupos por el reparto de las porciones del “pastel”económico, también les importa poder poner en cuestión los supuestos que definen el tamaño de ese “pastel” y las normas que rigen a las personas en cuanto al acceso a ella

7. Revisar las metas de incidencia y puntos de entrada tradicionales: Ante la escasez de recursos y capacidades, se torna necesaria la siguiente pregunta: ¿Cuándo es válido un espacio político? Algunos espacios políticos, como la agenda de los ODM y el Banco Mundial, con sus agendas “precocidas” y controladas deben ser evaluados y comparados con la alternativa de espacios de reclamos políticos para promover los derechos de las mujeres y los intereses de la justicia económica, tanto en el sector público como en el privado.4



No hay comentarios:

Publicar un comentario